Cuando miras la carta de una arrocería en Dénia, verás arroces "secos", "melosos" y "caldosos". No es un capricho: la diferencia está en cuánto caldo lleva el arroz al servirse, y cambia por completo el plato. Vamos a verlo.
Arroz seco
Es el arroz sin líquido al servirse: el grano ha absorbido todo el caldo y queda suelto, con el fondo ligeramente tostado (el famoso socarrat). Aquí entran la paella y el arroz a banda. Es el más difícil de bordar, porque el punto tiene que ser exacto.
Arroz meloso
A medio camino: queda jugoso y cremoso, ligado pero sin ser sopa. El caldo envuelve el grano dándole una textura melosa (de ahí el nombre). El arroz meloso de bogavante o de sepia y alcachofas es una delicia, y además perdona más el punto, por eso es de los más agradecidos.
Arroz caldoso
El más jugoso de los tres: se sirve con caldo abundante, casi como una sopa espesa, y se come con cuchara. Perfecto para los días de frío y para quien busca un arroz reconfortante y lleno de sabor marinero.
¿Cuál pedir en Dénia?
- Primera vez en Dénia: un seco (arroz a banda) para probar lo más típico.
- Quieres algo cremoso y seguro: un meloso (perdona más).
- Día de frío o te va la cuchara: un caldoso.
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Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre arroz seco, meloso y caldoso?
La cantidad de caldo: el seco se sirve sin líquido, el meloso queda jugoso y cremoso, y el caldoso lleva caldo, casi como una sopa.
¿Cuál es más fácil de acertar?
El meloso perdona más el punto de cocción. El seco requiere más precisión para quedar suelto y con socarrat.